Archivos para febrero, 2015

Es un hecho; es difícil amar a alguien conTrastorno de Déficit de Atención (TDA). Nunca sabes qué decir. Es como atravesar un campo minado. Andas de puntitas; inseguro de que un paso (o palabra), será la que haga detonar una explosión de emoción. Es algo que intentas evitar.

Las personas que tienen TDA/TDAH (Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad) sufren. La vida es más difícil para ellos que para la persona promedio. Todo es intenso y más grande. Sus mentes brillantes están constantemente en marcha creando, diseñando, pensando y nunca descansando. Imagina cómo se sentiría estar en un carrusel que nunca deja de dar vueltas.

Desde arrebatos emocionales a extremos polares; el TDA presenta una serie de comportamientos que pueden ser dañinos para las relaciones. El TDA es una condición misteriosa de opuestos y extremos. Por ejemplo, en lo que se trata de concentrarse, las personas con TDA no pueden hacerlo cuando están muy agitados o cuando sus pensamientos están intranquilos. Sin embargo, cuando están interesados en un tema específico, se concentran tan profundamente que es difícil sacarlos de ahí. Comenzar un proyecto es un desafío, pero detenerlo una vez que ha empezado, es un desafío incluso mayor.

El amor verdadero es incondicional, pero el TDA te pone en situaciones que prueban los límites de tu amor. Ya sea tu hijo, novio, novia, esposo/esposa o quien pronto lo será, el TDA prueba todas las relaciones. La mejor forma de traer paz a sus vidas es aprender a tener una nueva mentalidad para lidiar con la montaña rusa emocional que es el TDA a diario.

Entender lo que siente una persona con TDA te ayudará a ser mas paciente, tolerante, compasiva y amorosa. Tus relaciones serán mucho más pacíficas y disfrutables. Esto es lo que pasa por la mente de alguien con TDA/TDAH

1. Tienen una mente activa

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El cerebro con TDA no se detiene. No hay un botón de encendido/apagado. No hay frenos que detengan todo. Es una carga que uno debe aprender a llevar.


 2. Escuchan pero no absorben lo que se les dice

Una persona con TDA te mirará, escuchará tus palabras, verá como tus labios se mueven, pero luego de las primeras cinco palabras su mente se embarca en un viaje. Pueden oírte hablar, pero sus pensamientos están en el espacio exterior. Están pensando en cómo se mueven tus labios o en cómo tu pelo parece estar un poco despeinado.


 3. Tienen dificultades para concentrase en una tarea

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En vez de enfocarse en lo que está frente a ellos, las personas con TDA miran los colores de la pintura en la pared. Es como si caminando en un laberinto, ellos comenzaran a moverse en una dirección pero luego en todas las direcciones intentando salir.


 4. Se vuelven ansiosos rápidamente

Al igual que aquellos que tienen pensamientos profundos, son sensibles a todo lo que los rodea. Estar en un restaurante ruidoso puede sonar como si estuvieras en la primera fila de un concierto de Metallica. Un resumen noticiario triste puede llevarlos a estar en modo tipo fin del mundo.


 5. No pueden concentrarse cuando están agitados o emocionales

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Una persona con TDA no puede pensar en nada más si hay algo que les preocupa, o si están molestos. Esto hace que el concentrarse en el trabajo, una conversación, y situaciones sociales sea casi imposible.


 6. Se concentran muy intensamente

Cuando las puertas de la mente se abren, una persona con TDA se sumerge con un buzo saltando en un profundo océano.


 7. Tienen dificultades para dejar de hacer algo una vez que se han concentrado

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Y en el océano profundo es donde se quedan por horas. Incluso cuando se les está acabando el oxígeno, si están disfrutando de la vista, no saldrán por aire hasta que ya hayan agotado casi todo el suministro.


 8. No son capaces de regular sus emociones

Para una persona con TDA, las emociones son salvajes, desproporcionadas y no pueden ser contenidas. Los cables enredados en sus mentes brillantes hacen que los pensamientos y sentimientos sean difíciles de procesar. Necesitan tiempo extra para hacer que sus sistemas funcionen correctamente.


 9. Tienen arrebatos verbales

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Sus intensas emociones son difíciles de regular. Dado que su impulsividad hace que digan lo que sea que piensen, muchas veces dicen cosas de las que luego se arrepienten. Es casi imposible para ellos el editar sus palabras antes de decirlas.


 10. Tienen ansiedad social

Por lo general, las personas con TDA se sienten incómodas en situaciones sociales sabiendo que son diferentes. Les asusta el decir algo tonto o reaccionar de una forma inadecuada. Mantenerse lejos parece una opción más segura.


 11. Son profundamente intuitivos

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Para las personas con TDA, lo superficial es un exterior invisible el cual penetran. Ellos ven más allá de lo visible. Este es el aspecto más disfrutable del TDA. Esta característica inspiracional es lo que hace prosperen como genios creativos, inventores, artistas, músicos y escritores.


 12. Piensan fuera de las opciones tradicionales

Otro aspecto maravilloso del TDA es que debido a que piensan distinto, sus mentes abstraídas ven soluciones a los problemas que los pensadores concretos no pueden ver.


 13. Son impacientes e inquietos

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Se molestan con facilidad queriendo que las cosas sucedan de inmediato, juegan constantemente con sus teléfonos, juegan con sus cabellos, o mueven sus piernas de arriba abajo constantemente; una persona con TDA necesita estar en movimiento constante. Es una actividad calmante y Zen para ellos.


 14. Son físicamente sensibles

Los lápices se sienten pesados en sus manos. Fibras en telas que la mayoría de la gente no sentiría les causan escozor. Las camas son incómodas. La comida tiene texturas que no puedes imaginar. Como en el cuento de la Princesa y el Frijol, pueden sentir un frijol bajo veinte colchones.


 15. Son desorganizados

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Apilar cosas es su método favorito de organización. Una vez que una tarea está lista, todos los papeles relacionados a ella se apilan y se quedan ahí hasta que las pilas se vuelven demasiado altas. Es ahí cuando la persona con TDA se siente sobrecogida, frustrada, y decide limpiar. Las personas con TDA tienden a ser cuidadosos para no convertirse en acumuladores. Es difícil para una persona con ADD el mantener las cosas ordenadas porque su cerebro no funciona de un modo ordenado.


 16. Necesitan tiempo para andar

Cuando hablan con alguien por teléfono o cuando tienen una conversación, las personas con TDA piensan mejor cuando están en movimiento. El movimiento los calma y le da claridad a sus pensamientos.


 17. Evitan las tareas

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Tomar decisiones o realizar tareas a tiempo es una lucha. No porque sean flojos o irresponsables, sino porque sus mentes están llenas de opciones y posibilidades. Escoger una puede ser problemático. Es fácil evitar el tomar decisiones porque piensan todo demasiado. Se obsesionan y habitan en las profundidades de sus propias mentes.


 18. No pueden recordar tareas simples

Otra característica paradójica del TDA es la memoria. Las personas con TDA no pueden recordar el ir a buscar su ropa a la tintorería, comprar leche en el supermercado, o recordar que deben ir a una cita o reunión. Por otro lado, recuerdan cada comentario, frase, y número telefónico que escucharon en el día. Sin importar cuantos recordatorios se dejen en post-its o en calendarios, su mente distraída siempre está en otro lado. Los ítems visibles son más fáciles de recordar. Es por eso que siempre tienen 15 ventanas abiertas en el escritorio de su computador.


 19. Hacen muchas cosas al mismo tiempo

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Debido a la constante actividad en sus mentes, una vez que una tarea parece haber sido terminada, están listos para avanzar a la siguiente sin realmente darle cierre a la anterior. Mientras más cosas tengan para hacer a la vez, mejor. Hacer múltiples tareas a la vez es una de sus actividades favoritas.


 20. Se apasionan por todo lo que hacen

Las emociones, pensamientos, palabras, y el toque de una persona con TDA es algo poderoso. Todo se ve exageradamente grande. Esta es una bendición cuando está canalizado de forma adecuada. Cuando una persona con TDA hace algo, lo hace con todo su corazón y alma. Dan todo lo que tienen. Son intensos, perceptivos, y profundos. Esta característica hace que la persona con TDA sea tan adorable.

Básicamente, una persona con TDA/TDAH tiene problemas controlando sus impulsos.También tienen muchas características geniales que disfrutarás una vez que entiendas como piensan y sienten. La compasión, empatía, y paciencia te guiarán en los tiempos difíciles. Es importante tomar extra cuidado de ti mismo; pasa tiempo solo de forma regular, haz lo que disfrutes, encuentra un grupo de apoyo, un terapeuta o un amigo compasivo y sabio, toma vacaciones frecuentemente, medita, encuentra hobbies y tu propia pasión. Más que nada, aprende a respirar.

Algunos de los mejores inventores, artistas, músicos, emprendedores y escritores tienen TDA/TDAH. Han tenido éxito porque han tenido alguien amado quien los ha apoyado tal como tú apoyas a los tuyos en sus batallas diarias. Reemplaza tu ira con compasión. Date cuenta de que luchan por hacer cosas que a ti te resultan fáciles. Piensa en el cerebro con TDA como si fuera un cableado eléctrico con los circuitos mezclados. La próxima vez que pienses que son flojos, irresponsables, desorganizados, y que evitan responsabilidades, intentar recordar que deben trabajar incluso más duro que los demás para lograr completar tareas simples.

Sí. Las personas con TDA/TDAH son difíciles de amar, pero una vez que entiendes la carga que ellas llevan sobre sus hombros tu corazón se abrirá. El amor y compasión reemplazarán a la ira, y podrás ver dentro de sus dulces y buenas almas.

Visto en Lifehack.

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Se demuestra la carga genética asociada al TDAH

 MÁS DE 300 INVESTIGADORES PARTICIPAN EN UN ESTUDIO INTERNACIONAL PUBLICADO EN ‘NATURE GENETICS’

El VHIR coordina el equipo español, focalizado en este trastorno, por su contribución pionera al proponer el papel de genes críticos

El Grupo de Investigación en Psiquiatría, Salud Mental y Adicciones del Instituto de Investigación Vall d’Hebron (VHIR) ha participado en el mayor estudio genético internacional realizado hasta ahora en trastornos psiquiátricos, que ha involucrado a más de 300 investigadores y 250 instituciones, liderados por la Universidad de Queensland (Australia). El trabajo, publicado en Nature Genetics, ha analizado las cinco patologías psiquiátricas más frecuentes y con mayor impacto personal y social (esquizofrenia, trastorno bipolar, depresión mayor, trastorno por déficit de atención e hiperactividad y autismo) y ha determinado la carga genética de cada una de ellas gracias a la gran muestra de individuos incluidos en el trabajo. Además, uno de los grandes hallazgos del estudio es que también hay una base genética compartida entre algunas de estas patologías

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Los investigadores que han participado en el estudio. De izquierda a derecha, Miquel Casas, Marta Ribasés, Josep Antoni Ramos-Quiroga y Cristina Sànchez-Mora, investigadores del Grupo de Psiquiatría, Salud Mental y Adicciones del VHIR. A la derecha, Bru Cormand, del Departamento de Genética de la Universidad de Barcelona (UB) y del Centro de Investigación en Red de Enfermedades Raras (Ciberer).

Los investigadores del VHIR han liderado el equipo español que participa en este estudio y que conforma un grupo consolidado de expertos en trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) integrado en un consorcio internacional: el International Multicentre persistent ADHD Genetics Collaboration (IMpACT). Este grupo, en el que también participan Bru Cormand, del Departamento de Genética de la Universidad de Barcelona (UB) y del Centro de Investigación en Red de Enfermedades Raras (Ciberer), y Mónica Bayés, del Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG-PCB), ha contribuido al estudio con datos genéticos de pacientes con este trastorno e individuos control, recopilados gracias a otro trabajo específico de TDAH realizado en el marco de un proyecto colaborativo de La Marató de TV3 de trastornos psiquiátricos del año 2008.

Un estudio GWAS, único en psiquiatría, que incluye más de 75.000 personas

Este trabajo ha analizado conjuntamente, por primera vez, datos de diferentes estudios de tipo GWAS (de las siglas en inglés de Genome-Wide Association Study) en trastornos psiquiátricos para determinar si hay factores genéticos comunes entre estas patologías. Hasta ahora, los estudios previos en muestras de gemelos o familiares habían determinado que había una gran carga genética en estas patologías en este contexto de parentesco, pero este estudio ha permitido cuantificar directamente la base genética asociada a estos trastornos, y lo ha hecho en una muestra de más de 75.000 individuos. Hay causas genéticas atribuibles a alteraciones cromosómicas u otras variaciones, pero este trabajo ha estudiado la heredabilidad asociada sólo a polimorfismos de un único nucleótido (SNP) de la cadena de ADN, es decir, pequeñas variaciones que consisten únicamente en un cambio fortuito de una única pieza del mapa genético y que son el tipo de alteración más frecuente.

 Evidencia de la carga genética asociada a SNP específica y compartida entre los cinco trastornos psiquiátricos estudiados. Fuente: VHIR.

Gracias a metodologías como el GWAS es posible estudiar millones de SNP de cada individuo y encontrar evidencias de similitudes genéticas entre personas con el mismo trastorno. “Los resultados han evidenciado que los pacientes afectados por patologías psiquiátricas comparten más SNP entre ellos que con el grupo control. Por ejemplo, los pacientes afectados de esquizofrenia, como grupo, comparten más SNP entre ellos que con el grupo control, de forma que en el estudio se ha identificado cuál es la carga genética asociada a SNP en cada uno de los trastornos”, explica Marta Ribasés, del Laboratorio de Psiquiatría Genética del VHIR y del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Vall d’Hebron (HUVH). En los pacientes con esquizofrenia la heredabilidad asociada a SNP es del 23 por ciento; en los pacientes con trastorno bipolar, del 25 por ciento; en el caso de la depresión mayor, del 21 por ciento; en el del TDAH, del 28 por ciento; y en el autismo, del 17 por ciento.

La esquizofrenia y la depresión comparten carga genética

En la práctica clínica, en algunos pacientes a menudo cohabita más de un trastorno psiquiátrico. Este hecho había sido muy criticado y atribuido a artefactos de las clasificaciones diagnósticas. Este estudio, además de identificar similitudes genéticas dentro de cada uno de los cinco grandes trastornos psiquiátricos, también ha establecido similitudes genéticas compartidas entre estos trastornos de dos en dos, sobre la base de las combinaciones que se ven más a menudo en las consultas.

Hay una fuerte correlación genética asociada a SNP entre esquizofrenia y bipolaridad, una correlación más moderada entre esquizofrenia y depresión mayor, entre trastorno bipolar y depresión mayor, y entre TDAH y depresión mayor, mientras que la correlación es mucho menor entre esquizofrenia y autismo, y entre TDAH y autismo. Este último resultado ha sorprendido al equipo del VHIR ya que no es el esperado sobre la base de su experiencia clínica. “Estos resultados son contundentes pero no concluyentes”, afirma Josep Antoni Ramos-Quiroga, del Laboratorio de Psiquiatría Genética del VHIR, del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Vall d’Hebron (HUVH) y coordinador del equipo español. “El TDAH y el autismo son las patologías que presentan menos heredabilidad compartida y, al mismo tiempo, son las dos patologías de las que se ha recopilado una muestra menor. Eso sin duda debe haber afectado a su poder estadístico, por lo que posiblemente los resultados están infravalorados”, añade.

Es muy necesario valorar el hecho de poder trabajar en grandes consorcios internacionales para realizar estudios con el mayor número de muestras posible, sobre todo en los trastornos psiquiátricos, que desde el punto de vista genético son muy heterogéneos. Los resultados apuntan a que algunos síntomas que caracterizan los trastornos mentales tienen factores de riesgo comunes y concluyen que vale la pena sumar esfuerzos para lograr identificar cuáles son exactamente estos SNP en cada una de las patologías.

Estos hallazgos están aún lejos de suponer un beneficio tangible para las personas afectadas por trastornos psiquiátricos en términos de diagnóstico, de pronóstico o de tratamiento, pero sí son importantes en la medida en que ayudan a entender por qué los trastornos se comportan de determinada manera, gracias al potencial de los avances en tecnología genómica. Incluso podrían permitir establecer el riesgo de tener un trastorno cuando ya se tiene otro y, a partir de esta información, poner en marcha medidas preventivas para unos trastornos  responsables de un tercio de las discapacidades a nivel mundial y que pueden causar enormes cargas personales y sociales a pacientes, familia y sociedad.

Fuente Comunidad TDAH

Frustración e Ira 3

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(Este artículo es continuación de este)

Reestructurar la situación

El individuo aprenderá a reconocer los sentimientos de ira en si mismo y en los demás, a identificar los signos o detonadores que indican que un conflicto o una confrontación se están saliendo de control, a imponer un autocontrol, a manejar los sentimientos de excitación y a manejar la situación.

Una forma adicional de manejar el conflicto y la confrontación es enseñarle a que reduzca la posibilidad de que una situación dificil se vuelva amenazante o provoque ira.

Esto requiere una reestructuración cognitiva de una situación y controlar a la misma mediante la mejora del modo que el individuo emplea para comunicarse, Esto significa enseñarle al individuo a aplicar la fórmula del TDAH

T= Tienes que abordar la situación

En primer lugar, el individuo debe establecer los hechos de la situación, mediante una simle valoración del problema planteada con brevedad y neutralidad.

Marco: David, esta tarde, cuando devolviste mi reproductor de CD, las baterías estaban bajas.

D = Describe tus sentimientos

Entonces el individuo describe cómo se siente. Una vez más, esto debe ser objetivo y el individuo sólo debe usar enunciados del tipo “Me siento…”, más que enunciados del tipo “Me haces sentir…”, que pueden enojar y atribuir culpa.

Mick: Me siento muy enfadado por eso.

A = Ayúdelo a entender

La tercera etapa consiste en que el individuo ayude a que la persona entienda cómo pueden mejorar la situación. Una vez más, esto se afirma explícitamente al proporcionar un enunciado de la resolución o del resultado deseado.

Esto constituye una etapa muy importante que a menudo se omite en un proceso de resolución.

Es muy importante hacer saber a la persona objetivo qué es lo que se quiere, él o ella no puede “leer la mente”.

Marco: En el futuro apreciaría que reemplazaras las baterías cuando estén bajas.

H = Hay que definir  las consecuencias

Por último, el individuo define las consecuencias si la conducta especificada no se cumple. Una vez más, esto debe ser pragmático y explícito.

Marco: Si no estás de acuerdo, entonces en el futuro no te prestaré mi reproductor de CD.

Al adoptar la fórmula TDAH, David aprendió cómo se sentía Marco por qué se sentía así, cómo podría arreglarse y que pasaría si no estaba de acuerdo.


 La fórmula TDAH

  1. Aborde la situación
  1. Describa sus sentimientos
  1. Ayúdelos a entender

4 Defina las consecuencias

David no había pensado en la situación desde la perspectiva de Marco ni se había dado cuenta de que esta conducta había causado rencor.

La postura era clara y David aplacó la situación inmediatamente al ofrecer disculpas y reemplazar las baterías.

Marco obtuvo el resultado que quería, no se alteró al acumular resentimiento e ideas de que su amigo se estaba aprovechando de él.

CÓMO ENFRENTAR LOS INSULTOS Y LA CRÍTICA

Las personas con TDAH son particularmente susceptibles a la ira después de recibir insultos y críticas.

Esto es posible porque tienen más posibilidades de ser defensivos por haber recibido un cúmulo de comentarios y retroalimentación críticos durante toda su vida ya sea de parte de sus padres, maestros, amigos y hermanos y ahora desean proteger su autoestima.

También es más probable que respondan de forma impulsiva a la crítica sin escuchar a la persona y sin entender por completo lo que se ha dicho, sin valorar con exactitud la intención de la otra persona y suponer una intención maliciosa.

Sin embargo, si los individuos son capaces de aprender a distinguir entre los insultos y la crítica, tienen más posibilidades de responder de manera apropiada a ambos tipos de enunciados.

Insultos

Un insulto es algo que se dice para causar molestia, mientras que una crítica es algo que se dice acerca de la conducta.

Los insultos están diseñados inherentemente para hacer que una persona se sienta mal y/o enojada.

Con el fin de prepararse para afrontar los insultos, debe pedirse al individuo que piense en el peor insulto que alguien le haya dicho y que lo haya hecho enojar.

Se les debe preguntar lo siguiente:

  • ¿Por qué hizo que se sintiera mal? (p. ej., fue amenazante para su familia, masculinidad, etc.)
  • ¿Qué tenía esa afirmación que lo molestó? (p. ej., ¿fue sólo lo que se dijo o la forma en la que se dijo también lo molestó? ¿Fue el tono de voz? ¿Fue el comportamiento de la persona? ¿Fue un lenguaje corporal específico?)
  • ¿Por qué cree que la persona dijo esas cosas?

Al dar un paso atrás y ser capaz de revisar un insulto como un comentario con la intención de molestar, el individuo puede aprender por qué lo hizo enojar.

Sin embargo, lo que es más importante, podrán especular sobre a motivación detrás de comentario. Esto lo ayudará a reacomodar la ira al entender que ésta es una emoción dentro de la otra persona que se expresa de forma inapropiada y dura hacia los demás.

Esto debe ayudar a los individuos a ver los insultos como lo que son y rechazarlos como una verdad acerca de ellos mismos.

Si un individuo siente que lo están insultando, el monólogo interno en forma de enunciados tranquilizantes lo ayudará a controlar sus sentimientos y a controlar el impulso de replicar agresivamente, por ejemplo:

  •  “Sé que sólo está diciendo eso para molestarme, no le daré el gusto.”
  • “¿Qué saben ellos de mi familia?”
  • “Sé que soy una persona decente, así que eso es lo que me importa.”

(La crítica es una forma necesaria y, a veces, útil de retroalimentacjón. Es mucho mejor si se presenta de forma constructiva. Sin embargo, recibirla puede ser dificil para cualquiera, particular si se estructura negativamente.

Un ejemplo de la diferencia entre la crítica  constructiva y la crítica negativa aparece a continuación:

Negativa: Éste es un informe muy diflcil de leer. Está tan mal estructurado que es difícil de seguir lo que tratas de decir. Necesitas aprender cómo estructurar informes o nunca lograrás explicar tu punto.

Positiva: Has escrito un buen informe y haces muchos comentarios interesantes. Podría mejorar si lo estructuras más al usar subtítulos. Aquí hay un ejemplo de un informe muy bueno que puede ayudarte silo revisas.

Debido a su historia de fracasos y/o a que no alcanzaron su potencial, las personas con TDAH están acostumbradas a las críticas y, por desgracia, al insultos. Esto significa que les resulta dificil aceptar la retroalimentación no positiva y las recompensas, porque son insensibles ante la crítica percibida, incluso cuando ésta se pronuncia de manera sincera y constructiva.

Tan pronto como captan cualquier forma de retroalimentacjón crítica, se sienten amenazadas y se irritan y/o enojan.

Esto significa que pueden hacer caso omiso, o que se dice o interpretar el comentario de un modo sobregeneralizado (a menudo sin o discutir el comentario en su totalidad y apropiadamente).

Pueden responder a la crítica percibida en una de dos maneras, las cuales implican una reacción exagerada: tornarse agresivo o al sentirse lastimado y herido en exceso.

En este último caso, puede internalizar el comentario como un defecto inmutable de la personalidad, en lugar de percibir que la crítica se relaciona con una conducta que puede cambiarse.

Para enfrentar la crítica, los individuos con TDAH necesitan escuchar con cuidado lo que se les dice y asegurarse de que entienden por completo el problema.

Los déficits atencionales pueden conducirlos a omitir la primera parte de un enunciado y sólo captar el inicio, lo que significa que su reacción se basará en información faltante y harán una valoracion y una interpretación inexactas de lo que se ha dicho.

La crítica constructiva, a menudo, comienza con un comentario positivo y, si éste no se ha escuchado, hay más posibilidades  que los individuos interpreten el comentario o la retroalimentación como un insulto personal.

En este momento, ellos deben automonitorear sus sentimientos y ser más capaces de conocer los signos de sentimientos crecientes de irritabilidad e ira que puedan detonarte a respuestas inapropiadas y/o una de la que tal vez se arrepientan.

Así, reconocerán los ‘signos de alerta” dentro de ellos mismos cuando reciban retroalimentación, comentarios y/o críticas que perciban como negativas y/o amenazantes.

En este punto, nécesitan interrumpir el proceso de la ira por medio de pedirle a la persona que explique el problema o comentario más detalladamente.

Durante la repetición del comentario pueden oír las partes que antes omitieron.

Desde luego, puede resultar claro que la persona estaba insultando pero, de la misma forma, puede aclararse que la persona que está criticando al individuo trata de ayudar al ofrecer buenos consejos y retroalimentación constructiva.

Anime al individuo a que los acepte con elegancia incluso sí sigue levemente molesto e irritado.

Las dramatizaciones en las sesiones deben incluir una crítica constructiva a los demás (no dar información de forma rápida y brusca) y también recibirla.

Es importante dramatizar ambos aspectos porque dar y recibir la crítica constructiva es un proceso mutuo, y entender la dinámica de ambas partes ayudará al individuo a aceptar mejor la retroalimentación crítica en el futuro.

Hacer crítica constructiva significa expresar una crítica de forma útil, al enfatizar los aspectos positivos, ofrecer sugerencias para lograr mejorías y apoyar al individuo para que efectúe cambios y correcciones.

Recibir crítica constructiva apropiadamente significa hacer una afirmación en la que se reconoce el problema, aclarar cualquier malentendido, esbozar una idea y un plan compartidos para resolver el conflicto. 

En algunas circunstancias, puede ser apropiado disculparse por errores o fallas.

ASERTIVIDAD

Ya se ha sugerido que algunas personas con TDAH suprimen su ira. Pueden ser dóciles en su comportamiento y seguir los deseos y/o sugerencias de los demás que normalmente rechazarían.

Esto significa que con el tiempo podrían acumular fuertes resentimientos en su interior. Para estos individuos, sería útil aprender a ser más asertivos y a expresar sus propios deseos y necesidades, más que seguir una actitud o conducta con la que están en desacuerdo y que más tarde los hará enojar.

Podría parecer extraño que las personas que tienen problemas de ira también pueden tener dificultades para hacer valer sus derechos, pero ambas cosas no son incompatibles.

Ya que su autoestima es baja, algunas personas tienen más probabilidades de aceptar una situación que de quejarse o tratar de efectuar cambios.

Su ira se acumula en su interior porque se sienten enojados consigo mismos por no defender sus derechos, y porque se sienten eno jados con otras personas que, desde su punto de vista, se aprovechan de ellos.

Estos sentimientos aumentan poco a poco hasta que, en el caso de algunos individuos, explotan de manera impredecible.

Ser asertivo no es lo mismo que ser agresivo o pasivo. Las personas que son agresivas tienden a ser demasiado enérgicas al comunicarse con los demás, mientras que quienes son pasivos tienden a ser sumisos.

Sus necesidades subyacentes no se satisfacen, lo que les causa resentimiento y/o ira. Un individuo asertivo es capaz de expresar cómo se siente de forma directa y honesta sin lastimar o humillar a otros (como en la agresión) o sentirse lastimado o humillado (como en la conducta pasiva).

Al inicio, las sesiones de tratamiento deben ser psicoeducativas y permitir que el individuo entienda la diferencia entre la asertividad y la agresión.

La asertividad implica defender derechos, al mismo tiempo que se mantiene la calma. Requiere actuar según lo que más convenga pero sin inducir la ira o la agresión en los demás.

Tanto la asertividad como la agresión pueden implicar sentir enojo, pero ser asertivo requiere la habilidad de expresar la ira o la angustia sin lastimar o hacer enojar a los demás.

Por ejemplo: alguien que es asertivo puede comunicar su enojo, pero sin amenazar a las otras personas o insultarlas o ser castigador y sarcástico.

La forma de transmitir esto al individuo es por medio de alentarlo a que piense en el resultado que desea obtener y entender qué es lo que en realidad quiere conseguir en la interacción.

Entonces, debe enseñársele la forma de conseguirlo usando los pasos esbozados anteriormente en la fórmula TDAH, esto es: decirle a la persona cómo se siente, qué quiere y el resultado.

Esto debe expresarse con calma y afirmarse de forma factual y explicita.

Entonces, pídale al individuo que determine el resultado de no hacer valer sus derechos. Esto significa que es poco probable que consiga lo que en realidad quiere y no logre el resultado deseado.

La forma de expresión es importante. Es necesario alentar a los individuos a que se expresen usando la primera persona, porque los mensajes con el pronombre “Yo” son asertivos y comunican sentimientos, por ejemplo: “Yo estoy muy enojado en este momento”.

En cambio, los mensajes con el pronombre “Tú” tienen más posibilidades de ser considerados como agresivos y castigadores, por ejemplo: “Tú me haces enojar mucho”.

Es posible dramatizar el tono y la forma de expresión en las sesiones.

El terapeuta también debe buscar oportunidades durante el tratamiento para reconocer y reforzar positivamente  áreas sensibles para ellos.

PALABRAS FINALES 

Las habilidades de manejo de la ira exigen la destreza de identificar las señales iracundas dentro de un marco de TCC, así como despertar la consciencia de los antecedentes, conductas y consecuencias de ser irascible.

Duarnte esta serie de 3 artículos,  también discutó la diferencia entre los insultos y la crítica, y presenta técnicas para enfrentar cada uno de ellos.

Por último, vimos el tema de la asertividad, a diferencia de la agresión, se explora con estra tegias para aumentar la conducta asertiva. Es importante que el terapeuta esté al tanto de las experiencias previas causantes de ira con otros servicios que pudieran bloquear la alianza terapéutica.

Además, también es necesario que el terapeuta asegure su propia seguridad al abordar los temas que podrían despertar la ira del individuo.

Fuente: http://vivircontdah.blogspot.com.es/2015/02/frustracion-e-ira-3.html?spref=fb

infografia-tdah-en-adultos-tdahytu.es

El TDAH se ha considerado durante mucho tiempo un trastorno propio de la infancia y de la adolescencia, pero los síntomas y el impacto funcional del TDAH no siempre desaparecen al pasar a la edad adulta y el trastorno puede persistir en más del 50% de los casos1. Se asocia con un impacto importante a nivel clínico, funcional y de calidad de vida2.

Un estudio epidemiológico realizado a nivel internacional en la población general, señala que la prevalencia del TDAH en adultos es del 3,4%3. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de estos adultos con TDAH no están diagnosticados4.

¿Cómo se presenta el TDAH en adultos?

El TDAH en adultos es diferente al TDAH en niños1. En parte porque hay una notable reducción de la sintomatología hiperactiva respecto al déficit de atención5. En el paso de la infancia a la edad adulta, disminuyen los síntomas de hiperactividad que se pueden manifestar en inquietud1, mientras que los síntomas de inatención se suelen manifestar en dificultades a la hora de llevar a cabo tareas (cumplir plazos de entrega, centrarse en una tarea concreta…) que pueden afectar su funcionalidad en varios aspectos de la vida.

El diagnóstico en adultos resulta complicado debido a la comorbilidad, es decir, la coexistencia con otras patologías psiquiátricas6, ya que los síntomas del TDAH se pueden solapar con los de los otros trastornos como trastorno por abuso de sustancias, trastornos de ansiedad y del ánimo.

Síntomas del TDAH en adultos

Hiperactividad

La hiperactividad aunque menos presente en esta etapa de la vida, se puede transformar en:

– una actividad constante
– horarios sobrecargados
– elegir trabajos que les requiera una mayor ocupación
– pueden convertirse en adictos al trabajo

Déficit de atención

El déficit de atención, más marcado en esta etapa de la vida, se manifiesta en:

– problemas de atención y concentración
– desorganización e incapacidad para organizar trabajos o tareas
– dificultad para iniciar y finalizar proyectos
– problemas de gestión del tiempo
– facilidad para olvidarse de las cosas

El déficit de atención se manifiesta principalmente en las actividades que requieren un mayor nivel de atención y concentración en el tiempo, y en general, les lleva a ser poco organizados e inconsistentes, por lo que pueden tener más problemas en el entorno laboral.

Impulsividad

En cuanto a la impulsividad en la edad adulta, se caracteriza frecuentemente de la forma siguiente:

– terminar las relaciones prematuramente
– cambiar de trabajo constantemente
– carecer de paciencia para distintas actividades
– perder el control
– conducir de forma temeraria (con un mayor porcentaje de accidentes)
– alto número de multas y probables retiradas de carné
– consumo de tóxicos6

Los síntomas de impulsividad en la edad adulta tienen un fuerte impacto en la vida familiar, laboral y social.

Referencias

Estar al día en TDAH es formar parte del cambio.

Fuente: http://www.tdahytu.es/tdah-en-adultos/

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) varía y evoluciona sintomatológicamente con la edad. Entre el 35% y el 80& de los niños con TDAH, el trastorno persiste en la adolescencia. Esta persistencia de síntomas, tiene consecuencias negativas muy importantes para el afectado, al igual que ocurre en la edad infantil (Soutullo y Díez, 2008).

En la etapa adolescente nos encontramos con diferentes perfiles de adolescentes con TDAH, en función de sus condiciones biológicas y sintomáticas (genética y desarrollo) y las condiciones ambientales que han rodeado su evolución (aspectos académicos, entono familiar, estimulación cognitiva, corrección conductual, características y tipo tratamiento e intervención).

Dependiendo del perfil de funcionamiento del adolescente, su problemática estará asociada a unos factores y está requerirá de un tipo de intervención u otra.

PERFILES TDAH ADOLESCENTE

Tipos de Perfiles cogntivo-conductuales de TDAH en la Adolescencia

El adolescente inatento
  • Déficit de atención sostenida y selectiva.
  • Inmadurez (cognitiva y emocional)
  • Introversión y/o escasa expresividad.
  • Dificultades en las relaciones sociales.
  • Falta de iniciativa y/o hipoactividad.
  • Poco resolutivos.
  • Falta de autonomía.
  • Falta de intereses.
  • Dependencia del entono para iniciar y concluir las tareas y actividades.
  • Problemas académicos y del aprendizaje
  • Fracaso escolar.
El adolescente hiperactivo
  • Distractibilidad.
  • Extroversión.
  • Poco cuidadosos.
  • Dificultades en las relaciones sociales.
  • Poco resolutivos.
  • Necesidad de estar permanentemente haciendo cosas.
  • Sobrecarga de intereses (objetivos, metas personales).
  • Dificultad para concluir una tarea.
  • Necesidad de movimiento y acción constante.
El adolescente impulsivo e irreflexivo
  • Gran dificultad para aceptar la autoridad y los límites a su comportamiento.
  • Búsqueda insaciable de recompensas y refuerzos positivos inmediatos.
  • Necesidad de reconocer los resultados positivos de sus actos y obtener recompensas de forma inmediata.
  • Actitud desafiante (negarse a obedecer y desafiar constantemente la autoridad).
  • Mayor predisposición a sufrir accidentes
  • Mayor riesgo de adicciones
  • Abandono y/o rechazo hacia los estudios.
Algunos síntomas propios del TDAH así como el impacto de éstos en el entorno, están presentes toda la vida, y otros en cambio se transforman hasta no ocasionar un funcionamiento problemático con el tiempo y tratamiento (Soutullo y Díez, 2008).

BIBLIOGRAFÍA
Guía de Práctica Clínica sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en niños y adolescentes. Guías de Práctica Clínica del SNS. Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. 2010.

Sotullo, C. y Díez, A. (2007). Manual de diagnóstica y tratamiento del TDA-H. Ed. Médica Panamericana.

Guía para padres y Guía para docentes. Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad. www.feaadah.org

Musitu, G., Buelga, S., Lila, M.S. y Cava, M.J. (2001). Familia y adolesccencia: Análisis de un modelo de intervención psicosocial. Madrid: Síntesis.

Sara Ortega tapia, Neuropsicóloga de Fundación CADAH.